Cueto Nidio

Por fin de día para poder escaparnos a la montaña!



La idea inicial era saldar alguna cuenta pendiente pero después de ojear algunas rutas que tenía en el tintero decidí que tocaba el Cueto Nidio. Tantas veces pasando por Villablino y aún sin subir a su montaña mas emblemática.


Madrugamos lo que pudimos, dejamos a los peques con los abuelos, y nos presentamos en Rabanal de Arriba a las 10.15 de la mañana. Este otoño esta siendo una prolongación del verano sequísimo que tuvimos este año, por lo que aunque a primera hora hace mucho frío, luego el día calienta de lo lindo, permitiéndonos disfrutar de tardes soleadas y días perfectos para caminar.

Dejamos el pueblo a -1ºC y nos dirigimos a la Braña de Cubajo. El camino esta bien señalizado y en menos de una hora nos presentamos ahí. Esta muy arregladita la braña, y de hecho tiene hasta bar/albergue aunque el domingo esta cerrado.





Tomamos un pequeño descanso para tomar Té y un tentempié, y poco después nos dirigimos a la cubre! La ruta no tiene ninguna complicación y en menos de una hora haces cómodamente cima. Por pereza dejé el GPS garmin en casa y usé una App de wikiloc que había descargado, la verdad es que me ha impresionado como ha avanzado la tecnología en este sentido, no deja nada para la imaginación....tiempo total, tiempo en movimiento, desnivel positivo...en fin.

https://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=21080660

Las vista desde arriba son espectaculares, pena del ruido infernal de las antenas que desde luego que para mí estropean todo el encanto del lugar.







Apenas paramos 10 minutos en la cumbre y decidimos bajar a la braña de nuevo para comer, bajamos campo a través ya algo cansados del camino de subida.

Las vistas hacia el Nevadín son impresionantes, inmensos bosques mixtos, mucho roble, y la impresionante montaña haciendo sombra a todo el conjunto.



Comimos tranquilamente en la braña y para abajo, que así llegaríamos a Ponferrada a media tarde para poder pasarla con los peques.




Peke ruta- Castro Chano

Seguimos con nuestro afán de enseñar a nuestros peques las maravillas de nuestro entorno natural y con ello acabamos viajando al pasado para visitar el valle de Cúa y al Castro Chano.



Se tarda sobre una hora en llegar desde Ponferrada pero el tiempo invertido merece la pena. El Castro esta muy bien conservado y también hay un pequeño museo y una recreación que se puede visitar.



El sendero hasta el castro es muy cortito, sobre 1km en ambos sentidos, y Enol y Ruby disfrutaron mucho de todas las piedras, hojas y flores que se encontraron por el. Dimos el paseo alrededor del castro y vuelta al aparcamiento donde hay un merendero muy chulo donde se puede comer.









Y así lo hicimos, una buena empanada berciana y después de comer sesión de parque en el primer pueblo que tuviese uno. Así se disfruta en familia de la maravilla que tenemos tan cerca!




¡No os lo perdáis!