Escalada en Rabanal de Luna

Primer toma de contacto de escalada deportiva en roca: Rabanal de Luna 29/5/2011

El Abril comenzé unos cursos de iniciación de escalada en el recién estrenado rocodromo de Ponferrada, cursos impartidos por el Club Alpino Berciano.

Al principio me apunté al primer curso para probar un poco la sensación de escalada pero rapidamente te engancha la actividad por su dureza y el afán de superación personal que te despierta. Como la montaña en sí me tiene atrapada pues esta modalidad no iba a ser menos.



Por fin llego el día de poner en practica lo aprendido durante más de dos meses, el Domingo nos fuimos cuatro novatillos del curso a Rabanal, acompañados por algunos de los chicos del CAB.

Primero nos fuimos al sector izquierdo de Las Placas





Subí las vías 2,3,5,8,9 y 10, graduadas con 5 y 6 pero nos han dicho que estan graduadas al alza por lo que en realidad eran 4 y 5.

Por la tarde nos fuimos al sector de La Mandragora





Con mucho esfuerzo subi el 4 y 5, e intenté el 3.



Fue un día muy largo para ser el primero, pero a la vez muy gratificante !!!!!

Nacimiento del río Sil y Peña Orniz (2.194m)

Ruta realizada el 28 de Mayo.

Mayo, mes de las flores, y nosotros encarcelados en casa sin poder verlas !
Vaya mes, entre el agua, las tormentas, los compromisos varios y demás excusas, no habíamos vuelto a salir a la montaña desde el Miravalles. Esto no puede ser!!!
La ruta inicialmente estaba programada para el domingo pero fiandonos de nuestro amigo Maldonado y de una web descubierta recientemente (www.mountain-forecast.com/)decicimos apostar por el sabado para evitar un nuevo capitulo de agua, niebla y dudas varias.

El día amaneció esplendido, lleno de luz y ganas. A las 9 y poquito estabamos ya en La Cueta preparandonos para una jornada de sol y sudor, untandonos de cremita para evitar las quemaduras y sacando del coche los bastones que nos ayudarían con la pendiente.

El inicio de la ruta no tiene perdida y asemejando las marcas del Camino de Santiago encontramos un flecha amarilla que daba comienzo a nuestra ruta.



Desde el pueblo se comienza a seguir un camino que trascurre por el margen derecho del rio, lentamente subiendo hacia las impresiontes rocas blancas que teníamos delante de nosotros en todo momento. ¡ Que bonita es Babia con su caliza y prados y frias aguas !



Después de un par de kilometros el camino se divide en dos y cogemos la opcion de la izquierda, a partir de aqui es sendero y primero se sigue subiendo en la misma dirección pero después de poco tiempo el sendero gira hacia la derecha valle arriba. En este punto vimos un grupo de 5-6 rebecos y Gora no pudo evitar la tentación de seguir tras ellos; pero los rebecos con unos saltitos agiles subieron cuatro peñas para mofarse de ella desde arriba !



El sendero sigue dirigiendose hacia la cabeza del valle y hacia donde nos imaginamos esta el nacimiento de nuestro querido río Sil. El camino va pegado al lado izquierdo del valle pasando por una cabaña y unas cuantas vacas pastando tranquilamente en los prados. El monte esta en su mejor momento, las campas verdes estan salpicados de flores de todos los colores, y el aire tiene el olor dulzón de la primavera tardía de las alturas, da gusto disfrutar de un lugar así.





Aunque en el pueblo donde aparcamos el coche vimos a tres señores tambien preparandose para hacer una ruta, hasta media mañana no nos encontramos a nadie en todo el valle. Cuando si que hicieron su aparición otros senderistas, no eran los que vimos en La Cueta sino otros tres señores de Lugo que luego nos volveríamos a encontrar en la cima de Peña Orniz.



llegado al punto indicado como el nacimiento del rio Sil en nuestro GPS "el pacificador" comenzamos la subida a Peña Orniz, que nos quedaba a nuestra mano derecha. Decicimos subir directamente desde donde estabamos en vez de subir primero al collado que teníamos más o menos en frente.



La ascensión es sencilla, viendo en todo momento el pico con su buzón encima de nuestras cabezas; su única complicación son la cantidad de piedras sueltas que hay en su ladera, pero tampoco daba sensación de peligro de que se desprendiesen. En un nada ya estabamos arriba contemplando las maginificas vistas hacia el norte- Somiedo- y hacia el sur- Babia, Luna, Gistredo.



En cuestion de un par de minutos la niebla tapó las vistas hacia Asturias y amenzaba con cubrirnos a nosotros tambien, por lo que comenzamos a bajar de la cumbre por el collado que antes no pasamos, hacia los picos que veníamos en frente para intentar ver la laguna de los verdes que sospechabamos que estaba muy cerquita.



En poco más de 10 minutos ya estabamos en la ladera derecha del valle viendo todo el valle de la laguna de los verdes hasta el pueblo de Torre de Babia.



Desde este punto el regreso al pueblo era sencillo, seguir el sendero bastante bien marcado valle abajo hasta encontrate con el Sil, y de aqui hasta la bifurcación de los caminos que nos encontramos por la mañana, y hasa el pueblo.



Nota: el bar de La Cueta debe tener buena fama por sus guisos y calderetas pues estaba llenito de gente deleitando dichos manjares. En la entrada del pueblo había dos microbuses de gente que no vimos por el monte por lo que pensamos que habrían llegado hasta ahí para probar dichas delicias. Nosotros que ya habiamos zampado nuestro bocadillos por el camino nos contentamos con una cervecitas frescas mientras comentabamos la jornada.

Otra prueba más conseguida, aunque no estaba en la lista inicial de propositos 2011 llevo queriendo hacer esta ruta desde hace un par de años; esta vez no podemos decir nada del tiempo pues nos acompañó en todo el día, incluso agradecimos las nubes que se formaron a media mañana.
Siento que volveremos a estos parajes no tardando mucho, primero porque desde Peña Orniz sentía de Peña Ubiña decía mi nombre invitandome a conocer su cumbre, y segundo porque después de ver estos preciosos valles llenos de flores me han quedado ganas de verlas cubiertas de una buena capa de nieve para poder hacer alguna travesía con raquetas/ skis/ tabla, etc y disfrutar de estas preciosas montañas en su epoco invernal.

El Miravalles (desde Tejeda de Ancares)

Ruta realizada el 7 de Mayo.



Madrugamos con el fin de aprovechar el día, llegando a Candín para tomar el café a las 9 de la mañana, y aparcando en Tejedo sobre las 9 y media.

A pesar del madrugón, comenzamos la ruta a las diez menos cuarto de la mañana, tras mirar dudosamente hacía las nubes de las montañas, colocarnos los guetres, comentar la ruta con el paisano del bar y cambiar el coche de sitio indicado por un amable señor del pueblo de Tejeda.




La ruta comienza subiendo por un camino ancho, cortado en un punto por una verja de madera y cuerda. Después de por lo menos un par de km el camino se convierte en un sendero que se interna en un bosque con mucho encanto de acebos y algún tejo. El día comenzó siendo muy grís y rápidamente se volvió más gris aún por lo que el refugio del bosque nos vino bien para protegernos de la lluvia y viento.




Al refugio de un Tejo comimos algo para reponer fuerzas, quedanos ya muy cerca la braña al pié de la base de Miravalles, braña que luego nos indicó el paisano del bar, pertenecía al ayuntamiento de Candín. En la campa nos encontramos con una señal de madera con el indicativo "Miravalles" tirado en el suelo, nos imaginamos que el invierno lo desterró de su ubicación habitual.



Usando nuestros límitados dotes de orientación seguimos subiendo hacía arriba por un sendero que aveces se convertía en una autopista de escobas y arbustos cortados por una desbrozadora. En esta ocasión el GPS no nos dió su apoyo habitual ya que por alguna razón no se cargó bien el track.




Cruzado la campa llegamos a otra zona más allanada con una gran roca en medio. En la roca había una flecha roja grande y clara que indicaba a la izquierda, pero como no, decidimos tirar hacia la derecha por la autopista que veníamos siguiendo desde hace 15 minutos o así.


Aqui esta el mapa de la ruta que inicialmente teníamos pensado hacer, y en rojo la que hicimos, volviendo a Tejeda por la ruta en verde que teníamos que haber cogido para subir.



A la mitad de la loma vimos en la ladera de enfrente el sendero por donde debíamos haber seguido, pero a pesar de ello decidimos seguir subiendo por el camino elegido. Tras subir por una pequeña canal de roca llegamos a la llanura atizada por el viento y nos volvimos a encontrar con la autovía. Para nuestra sorpresa la autovía nos volvió a bajar un buen trozo hasta dejarnos en la base del Miravalles.



En este punto parece que el cielo se puso en contra de nosotros y nuestro objetivo, comenzó a llover constantemente y el pico se perdió entre las nubes. De las opciones de subida que teníamos delante cogimos la canal que subía más directamente hacia la cresta, y poco a poco luchando contra el viento subimos hasta la cresta hasta encontrarnos con el sendero que crestea desde el puerto hasta el pico del Miravalles.

Llegado a este punto, atizados por el viento y lluvia, nos sentamos al refugio de una roca para decidir el siguiente paso a tomar. Nuestra acompañante perruna no muy conforme con el día elegido para hacer la ruta se hizo un obillo intentando refugiarse del agua, otra vez más nos quedó claro que los galgos son perros de meseta soleada! Y nosotros, gente de montaña tambien echamos de menos el sol en ese momento. En los cinco minutos sentados en la cresta decidiendo seguir subiendo o dar por finalizado la ascensión solo pudimos entre ver el pico entre la niebla y las nubes un par de veces. De repente la lluvia se convertió en granizo y llegmos a la conclusión que subir más no estaba en nuestras posibilidades del día y comenzamos una rapida bajada por el mismo camino de subida. Desgraciadamente no tenemos ninguna foto de este momento del día, pero no estaba el tiempo para alargar más aún el tiempo en la cresta!
Empapados hasta la medula llegamos a la base de los canales y tomamos la rapida decisión de bajar por la sinuosa autovía, no por el recorrido de subida (en teoría por el sendero correcto de subir). Este sendero pronto desapareció dejandonos bajando al lado de un riachuelo con rocas, escobas y agujeros en el terreno que se convertió en toda una prueba para nuestro equilibrio, dandonos momentos de risas escandalosas mientras desapareciamos entre las escobas o resbalabamos rodando monte para abajo. De repente en medio de todo ese nada nos encontramos con otra señal que indicaba la dirección a tomar para subir al Miravalles! Incomprensible!!!!

Desde este punto encontramos el sendero que nos llevaba a la piedra grande de la flecha, a la braña, al acebuchal, y el camino de vuelta al pueblo, solo parandonos 10 minutos o así para comer algo.

Conclusión de la ruta - nos quedamos a escasos 40m de la cima pero nos supo a victoria igualmente, el día, climatologiamente hablando, fué horrible; nos llovió, nos granizó, el viento soplaba racheado y fuerte llegando incluso a tambalearnos. Pero en definitiva fue una salida al monte interesante y muy instructivo.

Y como no, aunque damos el objetivo 2011 como logrado, nos tocará volver a subir para poder disfrutar de las vistas desde el Miravalles (1.960m)