Conociendo Navarra

Veranito...vacaciones....y furgoneta!!! Por fin llega el momento de dejar atrás la rutina diaria, el calor de casa y dar un poco de vida a nuestra almas viajeras y montañeras.....
Esta vez nos espera Navarra!

Para mi la gran ventaja de las vacaciones itinerantes es la gran flexibilidad que tienes, según tus días, el tiempo atmosférico y/o tus ganas de conducir, hay mil opciones donde ir, nada te detiene, nada te retiene.


Comenzamos las vacaciones el sábado (día 1) bien pronto por la mañana con la idea de que los niños fuesen durmiendo (de momento esto no tiene mucho éxito...) y salimos a las 5 de la mañana dirección Babia; nuestro destino era la cueva del Soplao en Cantabria donde habíamos quedado con unos amigos.


Pasamos la mañana en San Vicente de la Barquera y a medio día visitamos la cueva. Merece la pena una parada para verla; al acceder a la cueva en un trencillo da otro punto de ilusión a los niños, y los adultos nos deleitamos viendo las impresionantes formaciones que hay en el interior. 
Por la tarde después de comer estupendamente en el pueblo de Celís, donde los niños disfrutaron de una sesión de parque con hinchables, seguimos en dirección Santander para pernoctar en el área de Cabarceno

El día 2 de las vacaciones lo pasamos en Bilbao, callejeamos un rato y comimos en un sitio poco recomendable (nada "family friendly") en el casco viejo.
Viajar es así, siempre hay alguna cosa que puede estropearte el día, y viajar con niños mas ya que los pequeños tienen necesidades que nosotros como adultos no comprendemos...respetar sus horarios, que duerman lo que necesitan para estar tranquilos, que no los saturemos con demasiadas cosas para adultos es primordial a mi modo de ver... en fin, intentando respetar sus horarios entramos en un restaurante casi vacío para que pudiésemos ser atendidos antes ( si, si, ya se que dicen que si un restaurante esta vacío por algo es) y por desgracia no les gustaba los niños que no consumen y ocupan mucho sitio con carritos y demás. Para no volver. Pero esto no estropeo mi impresión de la ciudad, Bilbao tiene mucho encanto!

Después de comer marchamos dirección Pamplona a un pueblo llamado Lumbier. Ahí nos quedamos en un camping para ver el día siguiente la Foz de Lumbier. Al lado del camping hay un rió majo donde darse un capuchón, la gente se tiraba desde el puente! Por la noche cayó un pedazo tormentón que escuchado desde dentro de la furgo no tenía nada de divertido...

El lunes (día 3) recorrimos la Foz de Lumbier, un recorrido por el desfiladero formado por el rio, nos comentaron era el recorrido el viejo tren de Irati, ahora acondicionado para recorrer a pie o en bici. Son unos 3 km en total fácilmente transitables para peques y con dos túneles que le da un punto de ilusión sobre todo si llevan linterna o frontal. Los padres disfrutamos de buitres y quebrantahuesos sobrevolando nuestras cabezas.






Después de comer al lado del río del día anterior, consultamos el tiempo y al ver que daban mas tormentas en las montañas decidimos ir a conocer las cuevas de Urdax y Zugarramurdi situadas en la cabecera el valle de Baztán. Aprovechamos la hora de la siesta para viajar para que los peques descansasen. La primera cueva lo visitamos esa misma tarde, me recordó a el del Soplao pero en vez de ser grandes cavidades son mas pequeñas y conectadas por galerías.






Pernoctamos en un aparcamiento grande en Zugarramurdi y el día siguiente (día 4) por la mañana fuimos a ver la segunda cueva. Esta es conocida por los aquelarres de las brujas y el contrabando, es una cueva mucha mas grande y amplia pero no por ello menos bonita. Se visita por libre, sin guía, y el recorrido es cerca de 3km pero con porta-bebes y paciencia los peques lo hacen bien. Hay muchos peldaños!


Consultamos la previsión del tiempo y como sigue todo igual por la cordillera decidimos escaparnos a las Landas para un poco de playa y sol. Queda a una hora mas o menos y para lo peques fue el punto álgido del viaje...arena, sol, toboganes, chorros de agua...el paraíso de los niños...ahí los camping no son tal y como los conocemos por aquí sino verdaderas ciudades donde esta todo lo que puedas necesitar.


Visto la ilusión de los niños pensamos en pasar un par de días en ese oasis vacacional pero por desgracia el día siguiente (día 5) el día se levantó lloviendo y con pinta de no mejorar. Recogimos el tenderete y comimos en el pueblo después de comprar unos riquísimos quesos galos. Aprovechando la siesta tomamos rumbo otra vez a las montañas para poder conocer el día siguiente los gorges de Kakueta
Buscamos camping en la zona y dimos con uno de lo mas peculiar....una campa con unos baños de lo mas básicos donde se alojaban un par de familias y unos monitores de barranquismo. Cobraban 5€ el día...cenamos en el restaurante de al lado y todo lo que tenía el camping de cutre lo mejoró de golpe el restaurante...todo riquísimo!

La mañana siguiente (día 6) visitamos la garganta Kakueta...muy recomendable...un paseo de unos 4km espectaculares por una garganta hasta la cascada de agua que lo alimenta. Las imágenes hablan por si solas aunque como siempre no dan fe de la belleza del lugar. Ruby se quejó bastante porque resbalaban las escaleras, pasarelas y demás pero Enol estuvo bien contento a mi espalda!






Tomamos rumbo España, comimos en el puerto Larra-Belagua con la intención de bajar por el valle de Roncal y ver el refugio de Belagua. Las vistas impresionan! Que ganas de hacer algo por el Piri!


Cambiamos de valle y tomamos rumbo Ochogavía para visitar el día siguiente la Selva de Irati. El camping estaba muy bien aunque hasta arriba de chavales en un campamento. Pasamos la tarde en el pueblo y descansando en el camping. Los niños como siempre se lo pasan en grande conociendo otros peques alojados ahí.


Ultimo día de las vacaciones (día 7)...visitamos la Selva de Irati...impresionante hayedo que me imagino que en otoño será un espectáculo de la naturaleza. Hicimos el típico recorrido a la cascada del cubo (unos 3km) que recomiendan a todas las familias con niños tan pequeños. Ruby lo goza corriendo por el camino- parece que los bosques le gustan mas que las cuestas- y Enol se vuelve loco viendo el agua y no pudiendo meterse en el.





Volvemos a Ochogavía para comer al lado del río y después de reponer fuerzas tomamos el largo camino a casa (6 horas!) que se repartió (para los niños - los adultos no tuvimos tanta suerte) en siesta, buscando a Dory, Cena y Peppa Pig. Cuando llegamos a casa Enol ya estaba dormido y Ruby luchando con los ojos. Los Papis estábamos simplemente hasta los h****s de palizón de conducir, menos mal que nos turnamos!

Y fin de viaje...no tan montañero como de antaño pero haciendo lo que se puede y como se puede. 
Las rutas no superan los 4km pero ver las cosas a través de los ojos de los niños no tiene precio. Cruzamos los dedos en que no nos odien en el futuro por arrastrarlos hacia nuestras aficiones en vez de llevarlos a la playa una semanita como se suele hacer, esperemos que estemos forjando unas personitas respetuosas con la naturaleza y con ganas de irlo conociendo y amando como lo hacemos nosotros.

En definitiva, los niños se comportaron bastante bien teniendo en cuenta el nivel de ajetreo y el subidón que tenían y parece que les gusta dormir en la furgo y el "camp life"...¿y a mi? Navarra me ha encantado, y quedaron tantas cosas para ver!!! 

El año que viene habrá que ir un poquito mas allá y tantear el Pirineo Aragonés...ya ves, 10 días en casa y ya soñando otra vez...